martes, 11 de febrero de 2014

¿POR QUÉ LLAMO AL BLOGGER “EL ANILLO DE TUCUM”?

La historia viene de hace ya unos veinte años.
No sé decir exactamente la fecha, pero en 1994 ó 1995, me sentía llamada a vivir una Semana Santa más intensa y, recordaba cuando, estando en el grupo de confirmación, nos íbamos a pasar estos días con los catequistas y un sacerdote, a un caserío alquilado.
Eran días intensos de reflexión y oración, que por diferentes causas, habiendo pasado ya tiempo, sentía la necesidad de volver a vivir esos días importantes de nuestra fe, con una fuerza especial.
Por este motivo, me apunté a la Semana Santa Juvenil que organizaban los Misioneros Combonianos. Se llevaban a cabo en Palencia. Y “el anillo de tucum” formó parte de una de ellas.
Lo recuerdo como si fuese ayer. Después de orar, celebrar la fe, compartir la vida, reflexionar el Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo, el Domingo de Resurrección nos dieron de recuerdo ese anillo. Nos explicaron su significado.
El anillo tiene su origen en el Imperio del Brasil, donde se utilizaron piezas y joyas hechas de oro y otros metales preciosos en gran medida por los miembros de la elite gobernante a dar su riqueza y poder. Al no tener acceso a estos metales los negros ni los indios, se creó el anillo de Tucumán como un símbolo del pacto matrimonial, la amistad entre ellos y también la resistencia en la lucha por la liberación.
Más recientemente, el uso del anillo de tucum fue rescatado por los fieles cristianos, especialmente los seguidores de la teología de la liberación, con el fin de simbolizar la alianza de iglesias con los pobres y oprimidos de América Latina, especialmente por los católicos después del Concilio Vaticano II y las Conferencias Episcopales de Medellín y Puebla.
Aunque el anillo de tucum, fue creado originalmente para simbolizar la unión entre esclavos y los indios, en la actualidad en los círculos cristianos, el anillo se usa para representar la preocupación por las causas populares, y por la igualdad.
En aquella época, lo que menos pensaba yo es terminar dentro de una congregación religiosa y siendo destinada a Brasil. Pero eso ha pasado, y pasa cada día que vivo, estado contenta por ello.

Desde aquí, desde Brasil, de un modo más concreto desde el barrio Vista Alegre de Belo Horizonte (Minas Gerais), escribo y comparto estas líneas, intentando seguir ese compromiso de lucha a favor de los pobres, dentro de las limitaciones que tengo, pero con la alegría, la esperanza y la llamada que siento, al vivir cerca de esta gente pobre, sencilla y comprometida a favor de los demás, a pesar de vivir ellos en una situación de pobreza.

3 comentarios:

  1. "Los senderos de Dios son inescrutables" (Is 55). Él ya tenía un sendero para tí.

    Me alegro de que te hayas animado con un blog! Adelante, ahí nos tendrás como fieles lectores y fieles hermanos. Parece que te paso el testigo... y encantado!

    Me ha gustado la simbología del anillo de Tucum, desconocía por completo su existencia. Salvando las distancias, he pensado en un anillo de nacar que compré en una cooperativa cristiana en Belén, al otro lado del Muro de la Vergüenza, y que a las pocas semanas se rompió. Ojalá nuestro corazón esté tan encogido como un anillo y tan grande como para acoger a los más pobres y pequeños.

    Un abrazo, Amaia. Seguimos caminando juntos.

    Tu hermano Lander.-

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  2. No hay distancias si se vive desde el Amor de corazon; ese Amor que Cristo vino a enseñarnos como verdadero camino para el regreso a Casa. Aceptad, hermanitos mi anillo de Tucum.
    Con todo mi cariño. Loly

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  3. Gracias Amaia por tus comentarios y vivencias compartidas.
    Llevo tiempo intentando conseguir un anillo negro de tucum. ¿Sabrías decirme la manera de conseguirlo?
    Un abrazo

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