jueves, 24 de agosto de 2017

DÍA DE SAN BARTOLOMÉ

Hoy, día en el que toda la Iglesia hacemos memoria del apóstol San Bartolomé, tenemos en la liturgia el evangelio según San Juan  1, 45-51. Y he comenzado la oración centrándome e la frase:
«¿De Nazaret puede salir algo bueno?» Felipe le contestó: -«Ven y verás.» (Jn 1, 46)

Aquí se ve que también marginaban a gente, no sólo por enfermedades, oficios, sino por el municipio de que eras. Jesús no es de diferente raza ni provincia pêro, es de un pueblo "insignificante" que por ese mismo hecho es marginado.

En cambio, después de dialogar Natanael con Jesús, de escuchar que es valorado, que tiene confianza en él e igual de más cosas que no están escritas, cambia su opinión y le reconoce como Hijo de Dios:
Natanael respondió: -«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.» (Jn 1, 49)

De aquí saco dos conclusiones:

1) Jesús nos comprende cuando, por diversos motivos, somos rechazados, porque él también lo sufrió.

 2) El acercamiento, el diálogo con la persona rechazada, puede cambiar lo que pensábamos de ella, pues a veces, somos nosotros los que rechazamos.

Señor, me he sentido comprendida por ti cuando he sido rechazada por diversas causas. Mi deseo es tratar con amor a cualquier persona pero, te pido que, si alguna vez llego a "rechazar" a alguien, me recuerdes que no debo hacerlo.

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