viernes, 8 de junio de 2018

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS




Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús. Cuando llegaron a él, al ver que estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua.
(Jn 19, 32-34)



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